Portada de Zacamandú
Textos

Dos puertas para entrar a Zacamandú

Los textos reunidos aquí cuentan el contexto musical, histórico y humano del grupo, así como la ruta que llevó a esta grabación a volver a ver la luz después de más de tres décadas.

Los laberintos de la música

Los sones jarochos aparecen aquí como una amalgama de ritmos y aportaciones del mundo atlántico que entraron al Sotavento por Veracruz. Fandanguillos, peteneras, puntos guajiros, contradanzas, boleras, tangos y otras formas musicales se asentaron en el protocolo de los sones de pareja y de montón, alrededor de la tarima de madera y del zapateado como percusión dominante.

El texto explica cómo Zacamandú trabajó desde la investigación de archivos históricos y musicales, el trabajo de campo y la práctica viva de los fandangos para devolver vigencia a sones olvidados. El grupo afinó instrumentación, cadencias, ritmos y versificación con una intención clara: mostrar las influencias del Siglo de Oro y del barroco hispanoamericano, y aportar a la revitalización del son de Sotavento.

La recuperación de este material, remasterizado y reunido de nuevo, no sólo documenta una grabación pionera: también muestra una forma de escuchar el son jarocho como archivo vivo, memoria campesina y laboratorio poético-musical.

El Grupo Zacamandú, una historia para contar

La historia empieza en 1980, cuando varios de sus miembros aún eran estudiantes y el proyecto era un trío que interpretaba sones huastecos. Con el paso de los años se fueron integrando nuevos músicos, aparecieron las jaranas y los requintos jarochos, y el grupo encontró un sonido propio a partir de viajes, ensayos, encuentros de jaraneros y trabajo colectivo.

En ese proceso fueron decisivas figuras como Antonio García de León, Adriana Cao Romero, Francisco García Ranz, Leopoldo Novoa, Pedro García de León y Claudia Cao Romero. El grupo viajó a la Huasteca y al Sotavento, escuchó a músicos mayores, recuperó sones antiguos y presentó varios de ellos en Tlacotalpan, acompañando ese trabajo con cancioneros impresos para los propios jaraneros.

La grabación nació de una exigencia fuerte por encontrar un sonido riguroso y coherente. Primero apareció un cassette y luego el disco Zacamandú, antiguos sones jarochos. La pausa posterior del grupo no cerró la historia; hoy este material vuelve como documento musical, histórico y afectivo.

Créditos

La constelación de la grabación

Una producción construida colectivamente, con una toma directa, acústica natural y una red de músicos, colaboradores e invitados que sostuvieron el proyecto.

Integrantes de Zacamandú

  • Ernesto Anaya Lara Quintal: requinto 4to o vozarrona, violín y voz.
  • Adriana Cao Romero Alcalá: arpa, campana y voz.
  • Claudia Cao Romero Alcalá: jarana 2da, guacharaca y voz.
  • Antonio García de León: jaranas 1ra, 2da, 3ra y voz.
  • Pedro García de León: jarana 1ra.
  • Francisco García Ranz: requinto 1ro, 2do o jabalina, requinto 4to o vozarrona y voz.
  • Lucas Hernández Bico: jarana 2da y voz.
  • Armando Herrera Silva: requintos 1ro y 2do, pandero tlacotalpeño, guacharaca, quijada de burro y voz.
  • Leopoldo Novoa Matallana: requinto 3ro, pandero tlacotalpeño y voz.

Invitados y producción

  • Invitados especiales: Octavio Vega Hernández, Diego López Vergara, Ramón Gutiérrez Hernández y Salvador Negro Ojeda.
  • Producción: Leopoldo Novoa y Armando Herrera.
  • Ingeniero de grabación: Guillermo Pous Navarro.
  • Grabación: técnica purista de micrófonos AB, sin ediciones, con acústica natural en la Sala Carlos Chávez de la UNAM, junio de 1993.
  • Textos: Antonio García de León y Armando Herrera.
  • Diseño de portada: Armando Herrera.
  • Ilustración: “El Buscapiés”, Taller La Semilla, con niños de Tlacotalpan, bajo la dirección de Jorge Rello y María Ángela Rincón.

Agradecimientos: Liza Rumazo, Ricardo Pérez Montfort, Graciela Ramírez, Felipe Oropeza, Ricardo Gallardo (Grupo Tambuco) y Guillermo Pous Navarro, además de Ramón Gutiérrez, Diego López Vergara, Octavio Vega y Salvador Negro Ojeda por su participación en la grabación.

Fotos

Ensayo, viaje, grabación y fandango

Una secuencia visual del grupo: ensayos, sesiones de grabación, encuentros de jaraneros y momentos públicos que marcaron su trayectoria.

Ensayo para la grabación del primer CD de Zacamandú
Sesión de grabación del primer CD de Zacamandú con El Negro Ojeda, Octavio Vega y Ramón Gutiérrez.
Presentación del grupo con el Negro Ojeda
Parte del grupo, la última vez que tocaron juntos en público.
Sesión de grabación con invitados
Antonio García de León con su hijo Pedro en uno de los Encuentros de Jaraneros en San Andrés Tuxtla.
Parte del grupo en 2011
El grupo Zacamandú en un ensayo en Tepoztlán, Morelos.
Antonio García de León con Pedro García de León
En la isla de Tacamichapan, Jáltipan, Veracruz en un fandango en el año 1988 después de 50 años de no haber fandango en la isla.
Zacamandú hacia 1992 en Tepoztlán
Antonio García de León.
Primer fandango en Tacamichapan
Aquí en alguno de los Encuentros de Jaraneros en Tlacotalpan, Veracruz, hacia 1989.
Encuentro de jaraneros en Tlacotalpan
Aquí en una sesión de grabación con Ramón Gutiérrez, Octavio Vega y Guillermo Pous.
Escuchando al maestro
Una de las primeras presentaciones del grupo con Ernesto García de León.
Sesiones de grabación del primer CD
El grupo Zacamadú con Xilonen Luna en Tepoztlán.
Escuchando las enseñanzas del maestro Antonio García de León
Escuchando la eseñanzas del maestro Antonio García de León.
El grupo en Tepoztlán
El grupo en Tepoztlán.
Sones

Mapa de la grabación

Los sones aquí reunidos aparecen con una nota de contexto y un fragmento representativo extraído del PDF. La colección completa puede abrirse al final de la sección.

Volumen 1

De la pista 01 a la 08, hasta El Aguanieve.

PDF Letras de volumen 1 y 2
Escucha en esta página

Selecciona una rola del Volumen 1 para reproducirla aquí.

01 Trompo o Trompito

Conservado sobre todo en Los Tuxtlas y el sur de Veracruz, como son de a montón y vehículo para la improvisación de versos picarescos. Aquí se interpreta con dotación instrumental completa, a la manera de los fandangos.

“Dices que me quieres mucho, es mentira, tú me engañas. En un corazón tan chico no pueden caber dos almas.”
02 El Chocolate

Es el mismo son conocido como La Tarasca. Aquí se enfatiza la línea temática del chocolate y se dejan fuera los versos sobre “tarascas” o marranas viejas que suelen mezclarse.

“Mande usté a su servidumbre que me bata un chocolate, la que tenga por costumbre suavecito me lo bate.”
03 La Petenera

Uno de los aires de madrugada del fandango, de tono melancólico y fuertes resonancias andaluzas. La versión reúne materiales recopilados en Veracruz hacia 1966.

“La petenera señores nadie la sabe cantar, sólo los marineritos que la cantan en el mar.”
04 El Toro Zacamandú

Ligado al mundo ganadero del área de influencia de Tlacotalpan, conserva fragmentos de romances y escenas de trabajo en las antiguas estancias del Sotavento.

“Mañana voy al rodeo a aprender a manganear, porque me parece feo que todos sepan lazar y yo nada más los veo.”
05 El Buscapiés

Uno de los grandes sones del fandango de tarima, asociado con el Diablo y sus distintas advocaciones. La Inquisición lo prohibió en el siglo XVII por su vínculo con la hechicería.

“Mi madre fue una centella y mi padre un rayo cruel... hijo de centella y rayo, díganme quién puedo ser.”
06 El Coco

Antiguo canto de trabajo de origen marinero, asociado a las maniobras de subir y bajar velas. El texto lo conecta con el paisaje acuático y el habla del litoral.

“Los barcos están parados porque no les sopla el sur, y por eso no han entrado barquitos a Veracruz.”
07 La Lloroncita

Ejecutada a dos voces de jaranas, con ecos caribeño-andaluces que parecen remontarse al comercio entre Veracruz, Cádiz, La Guaira y Maracaibo en el siglo XVIII.

“Ay llorar, llorona, pero que lloro y que gimo. La causa de mi llanto es una prenda que estimo.”
08 El Aguanieve

Hoy suele aparecer abreviado como introducción de El Zapateado, pero aquí se presenta como un son completo, vinculado con los nortes, lloviznas y tempestades.

“Los versos del aguanieve se cantan sin compromiso, agua que del cielo llueve y se convierte en granizo.”
Volumen 2

De la pista 09 hasta el cierre de la grabación.

09 El Durazno

Son del siglo XIX registrado en una colección de sones y jarabes para banda de viento de Miguel Ríos Toledano. La versión recupera su tono de picardía y canción popular.

“Me he comer un durazno de la raíz hasta el hueso; no le hace que sea trigueña, será mi gusto y por eso.”
10 La Chuchurumaca

Esta versión de La Indita fue recogida en el río Papaloapan y forma parte de la vertiente antigua del repertorio jarocho registrada por José Raúl Hellmer.

“Indita yo te daré para que compres huaraches... pero si te vas conmigo.”
11 La Culebra

Son antiguo que se cantó hasta las décadas de 1930 y 1940. La versión está basada en materiales documentados en Boca del Río y suma un estribillo recordado por Arcadio Hidalgo.

“La culebra me picó muy cerquita del pescuezo... qué demonio de animal.”
12 El Café

Otro son del siglo XIX incluido en la colección de Miguel Ríos Toledano, centrado en el juego amoroso y festivo alrededor del café.

“Vamos a tomar café, negrita no seas ingrata, que lo tomarás con leche y cucharita de plata.”
13 El Borreguito

Tomado de un artículo de Max Leopold Wagner, recopilado en Veracruz cuando el puerto estaba tomado por tropas estadounidenses. Funciona como una ronda con aire de villancico.

“En el fandango, paso a pasito, bailan la ronda del borreguito.”
14 El Cascabel

Son antiguo en tono menor, presente también en otras regiones del Caribe. Aquí aparece en una de sus formas más tradicionales dentro de Veracruz.

“Bonito tu cascabel, vida mía, ¿quién te lo dio? A mí no me lo dio nadie, mi dinero me costó.”
15 Los Negritos

Son tradicional muy antiguo, casi desaparecido, al que se incorporan un estribillo procedente de una negrilla o villancico de negros del siglo XVII y varias décimas relacionadas con el tema.

“La mañana de San Juan, que hace el agua gorgoritos, cuando se van a bañá salen los cinco negritos.”
16 La Guanábana

Son de a montón, pensado para ser bailado por varias mujeres. Fue muy popular en el siglo XIX y aquí recupera su ligereza lírica y coral.

“La Guanábana al chupar, guanábana dulce y azucarada, se deshace al paladar.”
17 Décimas por panaderos

Derivado de Los Panaderos, son muy difundido desde el siglo XVIII y perseguido por la Inquisición por sus temas procaces. Las décimas incluidas son autoría de Antonio García de León.

“Pregunto y quiero saber qué planeta me domina, cuál es la estrella mayor que gobierna la marina.”